Un amour qui attend la mort Título en fotito
Un invierno en Mallorca

El crítico y autor francés Bruno Villien me obsequió en 1987 la edición de Actes-Sud Papiers de su texto Un amour qui attend la mort con la siguiente dedicatoria: “ Para Kado con mi amistad y con la esperanza de ver pronto una George Sand argentina”. Su sueño se concretó en Buenos Aires, pero en idioma original.

El material está estructurado en base a la correspondencia de George Sand y Frédéric Chopin a terceros, ya que la que intercambiaron mutuamente fue destruida, salvo una conmovedora carta de despedida. El desafío era transformar ese cúmulo de sentimientos y pasiones, acompañados por la sublime música de Chopin, en una verdadera obra teatral, realizar una escritura escénica paralela para dotarlo de una vida que va más allá de las palabras y las melodías.

Kado

Un amour qui attend la mort

Autor: Bruno Villien -en francés-

Con Monique Capou (George Sand), Fernando Pérez (Frédéric Chopin)

Producción: T.A.F.

Asistente de dirección: Paola Scholten

Iluminación: Francisco J. Armendáriz

Escenografía y vestuario: Mini Zuccheri

Dramaturgia, puesta en escena y dirección: Kado Kostzer

Théâtre de l'Alliance Française

Estreno: 30 de agosto de 1991

 

Programa Interior Programa

Un espíritu libre

Chopin, un enfermo insufrible

Correspondencia con amigos

Decorado final inspirado en la obra de Turner

El primer encuentro

El teatro de marionetas de Nohant

Estoy embarazada de una nueva novela que necesitará forceps

Final de ensayo

La bandera polaca cubrirá el piano

La carta de despedida

Merienda campestre

Noble, liberal, canalla, herética

 

Fotos: Zuccheri

DIJO LA PRENSA

Excelente

El director Kostzer se ha introducido en la médula de Un amour qui attend la mort con sinigual perspicacia, y si se tiene en cuenta que la obra depende, en gran parte, del modo en que se la ponga en escena, puede afirmarse que la ha enriquecido gracias a su sutileza, inteligencia y conocimiento de los resortes teatrales. Ha logrado crear climas y marcar a los personajes de acuerdo con las intenciones del autor. Calificar su trabajo de excepcional no es una exageración... Estamos en síntesis ante una lección del mejor teatro.

Jaime Potenze, La Nación, 14 de setiembre de 1991

 

La poesía sobre la escena

Kado Kostzer ha creado un espectáculo sutil y armonioso, emotivo sin facilidades y de una musicalidad que va más allá de las bellísimas piezas de Chopin que se escuchan en su desarrollo… La delicada iluminación refuerza las virtudes del espectáculo, entre las que hay que citar la espléndida labor de Monique Capou y el notable desempeño como pianista de Fernando Pérez.

Moira Soto, Humor, octubre de 1991

 

Obra conmovedora

Se necesitaba un director imaginativo, sensible, inteligente: Kado Kostzer, autor feliz de ‘Familia de artistas’, reúne esas prendas al concebir –y concretar- una puesta refinada, sólida, pródiga en detalles que nunca son pequeños, aunque lo parezcan, porque hacen carnal y verosímil la acción… Espectáculo bellísimo, conmovedor y refinado, con sencilla elegancia recrea un convincente promediar del siglo XIX. Escenografía y vestuario aportan exactitud y encanto.

Ernesto Schoo, El Cronista, 3 de octubre de 1991

 

George Sand en notable versión

El director Kado Kostzer recrea el texto, al que subraya con penetrante observación, hermosa factura visual y excelente marcación actoral.

Jorge Lopapa, El Día, La Plata, 21 de diciembre 1991

 

Excelente

Una obra deslumbrante… Kostzer ha construido un espectáculo perturbador y cautivante. Durante una hora y cuarto el espectador es arrancado de su butaca y trasladado a un mundo de sensaciones sutiles y arrebatadoras, en el cual reverberan los sentimientos más profundos y todo parece adquirir categoría espiritual… Un espectáculo fuera de lo común, cuya originalidad se apoya en el predominio de la emoción y de la belleza.

Nina Cortese, Ámbito Financiero, 19 de setiembre de 1991

 

Un compendio de refinamiento y buen gusto

La obra de Bruno Villien y su puesta son, antes que otra cosa, un compendio de refinamiento y buen gusto. .. Kado Kostzer fue el responsable de una ‘mise-en-scène’ en la que sobresalen la distinción y la economía de recursos, la precisión en los detalles y el singular bordado de los silencios.

Carlos E. Ure, La Prensa, 16 de octubre de 1991

 

Música y palabra en perfecta armonía

La versión de Un amour qui attend la mort que vimos en el Teatro de la Alianza Francesa, es atrayente. Hay que resaltar así mismo la excelencia del pianista Fernando Pérez que interpretó a Chopin. Nos acercó de manera brillante y sensible la música admirable de este compositor.

Odile Baron Supervielle, La Nación, 15 de septiembre de 1991

 

Recomendada

Es inteligente y conmovedora la concepción escénica de Kado Kostzer.

Agenda Bonjour, noviembre de 1991

 

Producción impecable

Monique Capou está sobresaliente como George Sand, compone su papel con elegancia y dignidad. Merece el más grande de los elogios dirigida con precisión milimétrica por Kado Kostzer que ha concebido una producción impecable… Fernando Pérez es una verdadera sorpresa, demuestra ser un magnífico pianista.

Amalia Cuestas, Buenos Aires Herald, 14 de setiembre, 1991

 

Un noble regalo del arte

La régie de Kado Kostzer sirve al arte y a la estética... El afectuoso aplauso corresponde a todos.

Francisco J. Blum, Argentinisches Tageblatt, 7 de setiembre de 1991

 

Una lección de teatro

La óptima dirección de Kado Kostzer entendió la obra a la perfección y sacó el provecho más sagaz de su texto… Vaya corriendo.

Que Hacemos, 30 de septiembre de 1991

 

Un amour qui attend la mort Video

Crítica La Nación
Crítica Ambito Financiero
Crítica Revista Humor
Crítica El Cronista